Benetti Casa y Sulkin Askenazi. Una conversación sobre lo bien hecho.
Una conversación sobre lo bien hecho
Hay detalles que el ojo no registra pero que se sienten en el espacio. Son los detalles que nadie menciona, los que hacen que un mueble bien hecho se perciba.
Daniel Michan, director de Benetti Casa, habló sobre esto con Jack Sulkin y Gabriel Askenazi,fundadores de uno de los estudios de arquitectura e interiorismo más innovadores de la Ciudad de México.
Una visión compartida
Sulkin Askenazi es un estudio creativo fundado en 2018 que se especializa en elevar espacios y crear experiencias a través del pensamiento disruptivo, con un firme compromiso de mejorar el entorno mediante la integración de arte, diseño y arquitectura. Su filosofía tiene algo en común con la de Benetti Casa: la convicción de que el diseño no se justifica con adjetivos, se demuestra con decisiones.
En esa conversación, los tres coincidieron en algo que define la forma en que el diseño italiano se incorpora a un proyecto: lo bien hecho no necesita explicación; se percibe en el espacio antes de que alguien lo señale.
Lo que hace italiano a un mueble
Para Daniel, lo verdaderamente italiano está en cómo se trabaja por dentro, una pieza así no solo se mira, se siente.
Es lo que comparten marcas que reúne Benetti Casa - Giorgetti, Baxter Made in Italy, Poltrona Frau, Cattelan Italia, Misuraemme, entre otras–, comparten una tradición que se basa en la obsesión por los detalles que no se notan a simple vista.
Lo made in italy se refleja en lo artesanal, en pieles curtidas con técnicas que llevan más de cien años perfeccionándose; en métodos que se transmiten de generación en generación. Tanto Sulkin Askenazi como Benetti Casa buscan esas características cuando eligen mobiliario para sus proyectos.
El punto de partida
Una vez al año, Milán se convierte en el lugar donde el diseño italiano muestra su siguiente conversación. Daniel visita Salone del Mobile con una intención muy específica, va a entender hacia dónde se mueve el lenguaje del espacio y cómo se interpreta para los proyectos en México.
El director de Benetti preguntó a Jack y Gabriel cómo es que ellos interpretan el lenguaje del mueble italiano para sus proyectos. Los arquitectos respondieron que, precisamente, esa es la principal tarea de su día a día: transmitir a sus clientes la calidad que se percibe en un mueble bien hecho.
El detalle que hace la diferencia
A Sulkin Askenazi le gusta pensar las cosas habituales de forma diferente, cuestionar su función y rediseñar lo que comúnmente se hace de una cierta manera.
Esa misma lógica es la que hace que el diseño italiano funcione en un proyecto mexicano. No se impone, se integra respondiendo al espacio, a la luz, a la forma en que la gente vive. Y cuando está bien seleccionado, se convierte en una parte fundamental del espacio.
Este estudio se ha caracterizado por ser uno de los despachos en México con una propuesta verdaderamente propia. En Design House lo demostraron: diseñaron uno de los espacios más reconocidos de la edición utilizando piezas de Baxter.
Esa es la visión que comparten con Benetti Casa: crear espacios que no solo se vean bien, sino que tengan carácter y cuenten una historia.